Ha vuelto a ocurrir. Orange, la operadora francesa, no ha solucionado los graves problemas de seguridad que padece desde hace tiempo y que ya se tradujeron, hace apenas tres meses, en una intrusión de hackers que afectó a cerca de 800.000 clientes. Esta vez el ataque cibernético ha sido incluso peor, pues se han robado los datos personales de 1,3 millones de usuarios.
El suceso ocurrió hace más de un mes, tal y como ha reconocido la propia empresa a través de un comunicado oficial. «Una cantidad limitada de información personal sobre los clientes actuales y potenciales fueron copiados durante una intrusión detectada 18 de abril», reza parte del comunicado.
¿Pero qué es lo que se han llevado los hackers en concreto? Pues principalmente nombres, números de teléfonos, tanto de fijos como de móviles, así como direcciones de correos electrónicos y fechas de nacimiento. Según ha advertido la propia empresa, los ladrones podrían aprovechar estos para ponerse en contacto a través de ellos y practicar “phishing”. Para los más inocentes, os contaré que esta es una técnica criminal que consiste en hacerse pasar por una institución oficial y/o conocida para conseguir que los usuarios incautos les cedan información valiosa.
Alguno se puede preguntar por qué ha tardado la empresa tanto tiempo en dar la voz de alarma. Ellos se defienden. Aseguran que se sí han puesto en contacto con los clientes y se lo han comunicado personalmente. En nuestra redacción da la casualidad de que no hay nadie con Orange en su móvil, así que nos encantaría descubrir cómo ha sido esa notificación, esto va por todos los lectores aquí presentes y clientes de la operadora.
Asimismo, añaden los responsables de la firma, se quería detectar con exactitud el alcance del robo, bloquear las redes técnicas y volver a comprobar la lista de afectados, para no evitar datos duplicados. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Os preocupa que os puedan robar los datos personales?
Imagen: Brocco/Flickr (cc)







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