Telefónica se asienta en la nube
La apuesta de Telefónica para mejorar su oferta cloud y competir con otros gigantes como Google y Amazon se llama Instant Servers. Hace ya tiempo que la compañía española comprendió que su supervivencia pasaba por apostar decicidamente por la innovación de sus productos digitales. Los teléfonos móviles, y ya no digamos los fijos, se van quedando cada vez más al fondo en el cajón del futuro de las comunicaciones.
Lo más puntero en este mundo ahora mismo es la computación cloud, en la nube, lo que para los últimos en llegar significa algo así como un gran sistema informático que ofrece numerosos servicios a través de Internet, donde están flotando. Esto hace que se puedan atender las peticiones a cualquier momento y que se reduzcan drásticamente los costes. Las grandes empresas tecnológicas del mundo llevan años ofreciendo nubes para que sus clientes depositen ahí su información. Y Telefónica no se quiere quedar atrás.
Una de las principales características del Instant Servers es la baja latencia que presenta su red para que el usuario no pierda tiempo y pueda escalar de forma más rápida y segura por sus entrañas. La apuesta llega con el respaldo de que lleva ya un tiempo funcionando en Acens y, además, en que garantiza un acuerdo de servicios de un 99,996 % por año de contrato, con compensación económica en caso de no cumplirlo.
Aplicaciones móviles, corporativas y M2M son las herramientas que Telefónica espera que los clientes sincronicen con su nube, que mantiene su centro de datos entre España y el Reino Unido. Y es que según explican estos podrán adquirir, gestionar, monitorizar y controlar en todo momento sus servidores virtuales de forma rápida y sencilla a través del portal del Instant Servers.
Con esta operación la compañía española se juega una importante baza ya que es el primer producto con la etiqueta de la marca Telefónica que se vende directamente a empresas por Internet y a nivel global. Habrá que ver cómo funciona su nube entre el temporal que existe en la actualidad.





