Los españoles vuelven a México
El de Sindelantal es otro ejemplo de que las empresas emergentes españolas también pueden acceder a grandes cifras de inversión. Inversión española hay que añadir. Ellos han logrado 2,5 millones de euros de Seaya Ventures, que desde hace varios meses se dedica a ceder capital riesgo a firmas españolas en fase de crecimiento, es decir, a dar dinero a espuertas a proyectos empresariales en los que confían que les reportarán beneficios.
¿Y cómo han conseguido Evaristo Babé y Diego Ballesteros, fundadores de Sindelantal, convencer a Beatriz González, directora de Seaya Ventures, de que su negocio es próspero? Pues, básicamente, con dos cosillas de nada. En primer lugar buscando un mercado con posibilidades de futuro, España descartadísima, y en segundo siendo los mejores en lo que hacen.
No es de extrañar, por tanto, que esta no se la primera vez que la empresa salte a las palestra mediática. La idea de encargar a domicilio comida a través de su portal de Internet sedujo inmediatamente a JustEat, el monstruo omnívoro del sector. No obstante, su compra no incluyó la filial mexicana, en la que Babé y Ballesteros siguieron trabajando y que ahora recibe el bendito empujón del fondo de inversiones español.
La ayuda de Seaya Ventures no es, quién lo puede dudar, gratuita ni caritativa. Lo hacen porque desde 2012, las números de Sindelantal.mx (dominio mexicano) han subido como la espuma de una cerveza mal tirada. Hoy ya trabajan con cerca de 1.000 restaurantes centroamericanos y reciben más de 10.000 pedidos al mes. Según ellos mismos afirman, se trata de un ritmo de crecimiento que habría sido imposible en España.
Así pues, solo se puede concluir: ¡Paren las rotativas (si es que queda alguna funcionando), las empresas españolas sí tienen futuro! Al menos lo tienen las que su hábitat natural es Internet, porque permite que negocios que no funcionan en España, o que sí pero que ya has vendido, se puedan exportar de una forma facilísima a otros mercados con un potencial económico extraordinario para los tiempos que corren. Este es otro ejemplo claro de que es hora de volver a hacer las Américas.
Imagen: Scorpions and Centaurs/Flickr (cc)






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