La justicia no entiende de tecnología
La tecnología va muy por delante de cualquier otro ámbito de la sociedad, no hay duda. Esto siempre provoca tensiones, pero es normal, es un sentimiento muy humano el sentir rechazo a lo nuevo. Aunque antes o después, inevitablemente, hay que adaptarse. Hay que hacerlo porque simplemente mejora nuestra calidad de vida.
Sucede en las escuelas, donde las nuevas tecnologías, Internet, teléfonos inteligentes, tabletas, ya están poco a poco mejorando la calidad de la formación de los más pequeños. Los problemas llegan cuando una de esas partes se niega completamente a buscar un diálogo constructivo.
La industria cultural es el archienemigo por antonomasia de la tecnología. Le aterroriza todo lo que suena a P2P, compartir y libertad de Internet. Sus ataques son feroces y le tecnología está completamente indefensa porque la justicia no tiene ni idea de cómo funciona este mundo.
Esta es la conclusión que transmite Simon Klose en su documental TPB AWF (The Pirate Bay Away From The Keyboard), recientemente estrenado en la Berlinale, y que analiza el caso del portal de descargas sueco y su largo y complejo proceso judicial. Klose muestra a los creadores de la página ni como malvados criminales ansiosos por dinero y fama, ni como unos héroes de la causa de la libertad digital. Simplemente señala que ellos viven en un mundo muy diferente al actual, y que únicamente quieren dar a la sociedad sus descubrimientos, una sociedad que en muchos casos es incapaz de entender lo que hacen. Y durante su caso, Gottfrid Svartholm Warg, Fredrik Neij y Peter Sunde, se han encontrado muchas veces con esa incomprensión. Como ejemplo sirva que durante el juicio los magistrados se confundían con los términos megabit y megabyte, ante la atónita mirada de los tres acusados.
Hasta que la justicia no se ponga al día y consiga hacer frente al desafío estructural que supone crear un nuevo campo jurisdiccional (como probablemente en su tuvieron que hacer con el contencioso-administrativo y el mercantil), continuarán dándose casos en los que ciertas empresas e industrias pondrán más y más puertas al campo. Hasta ese día los jueces seguirán apaleando al Platón tecnológico que ha conseguido salir de la cueva y vuelve para explicarnos sus descubrimientos.
Imagen: 70f666/Flickr (cc)





creo que el factor humano es uno de los limitantes para dar el paso al uso de medios tecnológicos en Colombia
por experiencia propia afirmo que cuando los empleados antiguos, anquilosados en la burocracia y la falta de voluntad para actualizarse ante esta globalidad, se encargan de poner todos los obstáculos para que los avances tecnológicos no se vean reflejados en la administración de justicia