Sujetadores inteligentes (y no tan inteligentes)
La explosión del “Internet de las Cosas” está abriendo numerosas puertas para aumentar las posibilidades y ls funciones de nuestra ropa. El problema es que no se está utilizando siempre de forma una forma apropiada. Hoy os presentamos dos ejemplos acerca del desarrollo de una de las prendas de vestir más íntimas de la mujer: el sujetador.
India ha sufrido recientemente una oleada de violaciones en masa a jóvenes mujeres. Desgraciadamente, se trata de un fenómeno extendido por todo el mundo. Es una de las peores, sino la peor, expresión de machismo y violencia sobre la mujer que el hombre puede llevar a cabo. Manisha Mohanes es una estudiante de ingeniería aeronáutica de la univerisdad india SRM concienciada de esta lacra social. Su indignación fue un poco más allá después de hablar con las propias víctimas, y decidió hacer algo al respecto.
Así nació el proyecto de diseñar un sujetador capaz de descargar hasta 3.800 kilovatios ante cualquier intento de violación. La descarga puede producir quemaduras severas. Está compuesto de un sensor que se activa cuando siente presión y que está conectado a un sistema eléctrico encagardo de producir el ataque. El umbral de la presión se puede modular e, incluso, la mujer puede activar la descarga de forma manual. Para garantizar la seguridad de la agredida, el sujetador está formado por un sistema de dos capas, que aísla el pecho y evita que la portadora se electrocute.
Este es un ejemplo magnífico de cómo utilizar la tecnología para solucionar un gran y milenario problema social. En el lado opuesto de la balanza nos encontraríamos con el “True Love Tester”.
Este es el nombre de un sujetador conectado por bluetooth al ‘smartphone’ que “solo se desabrocha” cuando la mujer siente “amor verdadero”, según se hacía eco la prensa de todo el mundo. Su mecanismo consiste en que la prenda es capaz de analizar la excitación para definir su nivel de amor. Vamos, una especie de cinturón de castidad del siglo XXI. Apesta a machismo. Machismo a base de repetir estereotipos que clasifican a la mujer como más débil e insegura que el hombre. ¿Por qué no se crean unos calzoncillos con el mismo mecanismo? ¿Es que los hombres no se enamoran? ¿ O acaso se trata de que las mujeres no pueden decidir por sí mismas cuándo enseñar las tetas?
Imagen: arseniosantos/Flickr (cc)






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