3 ejemplos de la nueva ropa inteligente
Si la semana pasada os contaba que el futuro es que nuestra cabeza tenga conexión a Internet, el presente es que lo tengan nuestras camisetas o zapatillas. La conocida como ropa inteligente ya está en el mercado. ¿Todavía sois de los que se compran la ropa solo para ir a la moda? Insensatos desfasados. Ahora esta puede hacer mucho más por ti, puede cuidar de tu salud sin que siquiera te enteres. Ahí van tres ejemplos:
- Sensoria. Camisetas, sujetadores y calcetines con sensores perfectos para corredores y atletas. Estos monitorizan las calorías quemadas, la frecuencia cardiaca y la respiración mientras se hace ejercicio. Los viejos parches y demás dispositivos para recabar este tipo de datos son historia. Su precio gira en torno a los 66 euros, y además posee la comodidad de que se puede sincronizar con un teléfono inteligente para tener los resultados más a mano y más organizados.
- Reebok Checklight. La famosa marca deportiva puso a la venta el pasado mes de julio este curioso aparatito. Tampoco es que aquí sus publicistas se hayan roto la cabeza, pues su gancho comercial es que se trata de un gorro inteligente. Básicamente hace lo mismo que los productos que abren esta lista, solo que este se centra más en la zona del craneo, en la prevención de lesiones. Asismismo, se puede aplicar a una mayor variedad de deportes como fútbol, boxeo o esquí. También el precio cambia, pues es más caro: alrededor de 112 euros.
- Mimo. Quizá el más rompedor por varios motivos, aunque el principal es su público objetivo. Mimo es un traje orgánico para bebés con sensores incluidos que alerta de cualquier anomalía en la salud del pequeño. Y lo hace vía teléfono móvil a través de la red wifi. Por unos 150 euros, los padres paranoicos podrán dormir un poco más tranquilos sabiendo que ninguna tragedia se está cerniendo sobre su bebé.
Imagen: BC Hydro/Flickr (cc)






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