La compañía telefónica que funciona como una comuna
Internet está cambiando las normas de todos los aspectos de nuestra vida. Muchas empresas son conscientes desde hace ya tiempo de que no pueden escapar a su influencia, pero cada día su poder llega a más y más sectores. Por ejemplo, ¿alguien se habría imagina alguna vez que una compañía telefónica podría ser viable con un sistema colaborativo más propio de una comuna que de una todopoderosa operadora móvil?
Entre otras personas, Jaime Pla, sí se lo imaginó. No solo eso, sino que está convencido de que es una idea que en España puede cuajar. Y ya le ha puesto nombre: Suop. La intención de Pla es arrancar un negocio en el que los clientes formen parte de la empresa, que participen dando servicios como atención al cliente o involucrándose en las estrategias de márquetin. Es decir, una empresa donde la figura del trabajador y el cliente se mezcla, donde todos colaboran y, a cambio, reciben una recompensa.
La empresa, de este modo, reduce de forma notable sus gastos y el cliente que colabora consigue descuentos en sus tarifas y, según explica el propio Pla, también la posibilidad de ganar algún dinero.
A pesar de que la idea puede resultar muy rompedora a primera vista, no se trata de nada que no se haya probado antes. En Reino Unido ya existe Giffgaff, una compañía que emplea esta misma filosofía. No obstante, su encanto se desinfla considerablemente al saber que detrás de ella está O2, una de las grandes empresas de telecomunicación, propiedad de la española Telefónica.
Pla quiere centrar su objetivo en los jóvenes con ansias de estar siempre conectados pero que tienen pocos euros que gastar. Él juega la baza de ser el único que ofrece este modelo con la esperanza puesta en la nueva generación que no sabe vivir fuera de Internet. Sin embargo, su proyecto no casa muy bien con el tópico español de mientras uno trabaja y cuatro miran. ¿Vosotros le véis futuro?
Imagen: Scallop Holden/Flickr (cc)





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